sábado, 5 de mayo de 2012

Algo más para el recuerdo

Punakaiki River
Día de apalanking. Esto de pasar 4 horas viajando en transporte público para luego estar 3 horas en el sitio realmente cansa. Estoy a punto de la muerte psicológica. No soy renacuajo para las grandes ciudades. ¡Ah! Por cierto, que a parte de seguir incomunicado del resto de la civilización, sigo quemando de tarjeta de crédito…Creo que me va a tocar cortar setos y barnizar mesas de por vida para pagarlo todo J.

La semana que viene a Melbourne+Great Ocean Road. De mientras me estoy sacando el título de buceo, para así en exámenes intentar ir a Cairns a la barrera de coral como último viaje de esta experiencia (uy, que me empiezan a caer lágrimas de ver esto llegar al fin). ¡Habrá que hacer algo para exprimir aún más los días!
Pancakes- Greymouth
Bueno, vamos a seguir con lo que nos es pertinente, que son las fabulosas historias de NZ. Habíamos llegado a Greymouth. Desayunamos en el laguito donde pasamos la noche, y puestas las botas iniciamos una caminata por una Jungla en la cual bien podrían haber rodado Jurasik Park. La costa oeste de Nueva Zelanda no tenía nada que ver con la este. De ahí, y visa la afición que uno de los integrantes del Caravana Team por los Pancakes, fuimos a ver de qué se trataba.
Empezó a llover, y posiblemente no pudiéramos ver todo lo sorprendentes que esos Pancakes eran (un monton de piedras, para que engañarnos). Armamos toda la caravana para retomar la ruta, y continuamos hacia abajo. Próxima parada: Franz Josef . En este lugar a ver que me acuerde dónde dormirmos. Pues no me acuerdo, así que suponemos que pasamos noche en el pueblo de Franz Josef. Un pueblecito, en el que lo único que había eran 2 tiendas de turistas y un ATM. Como quien diría “un pueblo de paso”.
Danger in Franz Josef Glacier
Pronto por la mañana, subimos al Glaciar y haciendo caso omiso a las señales de peligro por desprendimientos, y a los recortes del periódico que habían puesto los de las agencias de excusiones por el glaciar sobre muertes que habían sucedido(a modo de intimidación), nos subimos a un montículo desde donde se veía la “lengua” del glaciar. Unas cuantas fotos chorra, y para debajo de vuelta.
Un cafecito por ahí, otro por aquí, unas comidas básicas a base de Sándwiches y pasta y a la camioneta. Al principio los alemanes refunfuñones de nuestras continuas siestas, pero al final no sólo acabaron cediendo, sino que cogieron la costumbre ellos también.
Franz Josef Glacier
Tracatacata unas horitas entre pecho y espalda, y nos alojamos en un camping en Queenstown para pasar noche, ya que la higiene lo requería. A todo esto, que no somos unos cerdos y nos intentábamos duchar a diario. En Queenstown, la intención que teníamos era hacer Skydiving, y Bunjee Jumping (Caída libre y puenting, para los no angloparlantes). Al final, y visto los precios, decidí sólo hacer Skydiving, pero el tiempo no lo permitió.
Georg and me in Queenstown
Entonces fue el grandioso momento de sacar a relucir una fabulosa bicicleta que habíamos alquilado junto con la caravana, y acompañado de Georg un bonito paseo alrededor del lago que baña el pueblo. Ya hacia la noche, tras haber comido un Fish and Chips (no os engañéis, yo sólo hinqué diente a las patatas :P), pusimos rumbo hacia Te Anau, ya que pronto por la mañana habíamos reservado una excursión para ver una cueva repleta de glow worms-luciérnagas.
Y hasta aquí puedo continuar por hoy. Espero que podáis conciliar el sueño a pesar de que ansiéis conocer el desenlace de la película. ¡Nos vemos la próximaaa!

I.Landa
P.D.: Os dejo con un vídeo para que os hagáis una idea de cómo viajábamos.

Franz Josef Glacier

Way to Te Aneu
Frankton (near Queenstown)

3 comentarios:

  1. Menudo viaje te has pegao, muy bonitas las fotos!! pero mejor aún, viaje en caravana?? fuck yeah!!espero que sigas disfrutando!! un abrazo

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  2. guaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuu! que historia tan apasionante y bonita!!! acabará bien como en las pelis????

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