Cuenta la leyenda, que había un
Donostiarra por unas tierras lejanas. Este personaje, tuvo un blog en el que
escribía asiduamente, sin embargo la pereza le devoró y apenas se supo nada de
él durante un mes y medio.
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| Christchurch Int Airport |
Pero por fin, un día en el que el
tiempo no acompañaba, decidió relatar las últimas aventuras que había vivido.
Durante este lapso, aparte de
seguir disfrutando de la experiencia única que es el intercambio, seguir
conociendo más gente, casi olvidarte de los que hace 2 meses que no tienes
noticias, y pensar que el mundo es un pañuelo, lo que realmente ha cundido ha
sido el mid semester break.
Entre una última semana de
entrega de trabajos y una primera de exámenes post vacacionales, se halló el
gran viaje. Este viaje fue un doble sueño, que nunca pensé que lo podría
cumplir tan joven. Tendré que buscar otros nuevos.
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| Apollo Campervan (6pax) |
El primero de ellos y con el que
comienza la aventura es el mero hecho de ir a Nueva Zelanda. Como ya dije, con
apenas 10 días por delante no nos daba tiempo más que para visitar la isla del
Sur. Sin embargo pudimos ver casi todo.
Todo empieza, como en muchas
historias, en el aeropuerto de Sydney. A las 11:35pm de la noche cogíamos el
avión. Llegamos hacia las 00.45 a NZ (sí, había cambio de hora, no es que fuera
tan corto el vuelo). Como somos estudiantes y cogíamos la caravana a las 8 de
la mañana, dormimos tirados por el aeropuerto. Una experiencia en la que había
otros tantos que nos acompañaban. Éramos 2 alemanes (Christian y Jan) un
austríaco(Georg) un vasco (yo) y dos catalanas
(que llegarían al día siguiente).
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| Akaroa dock |
Una vez en la caravana, la
primera parada fue en Akaroa. Un pequeño y precioso pueblecito que para acceder
a el había que andar unos 80 km por una
carretera que no paraba de subir y bajar montes. Con esta visita obtuvimos la
primera impresión de NZ: un territorio con más ovejas que habitantes, y que
poco a poco va camino de tener también más vacas que ovejas, tolón, tolón.
En este pueblo tuvimos una comida
tipo sánwich (que se repetiría a lo largo del viaje cada día hasta hartarnos)
en el muelle del pueblucho. Dimos una vuelta, pero lo que realmente era bonito
eran las vistas y paisajes, tanto del pueblo como de todo el camino hasta él.
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| Swimming with dolphings |
A la noche, y tras recoger a las
catalanas en el aeropuerto, nos acercamos a Kaikura, unos 250 km al norte de
Christchurch (que era donde llegamos,
solución al anteriore OzQuiz). Como no sabíamos donde para a dormir, tan pronto
como escuchamos el romper de las olas del mar, y vislumbramos un lugar para
poder pasar la noche, ahí nos quedamos. Uno de los mejores sitios donde he
podido dormir, con todo el firmamento del hemisferio sur sobre nuestra cabeza.
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| Dolphins |
Temprano por la mañana, acudimos
a Kaikura donde teníamos contratado un baño con delfines. Nos proveyeron del
material necesario, neopreno(agua a 12º) unos snorkels y ¡al agua patos!. Eran
unos delfines que se dejaban querer, y que si bailabas y metías ruidos los
podías tener pasando a escasos 50 cm de ti. Mejor no podía empezar el viaje.
Como anécdota, aquí el marinero, fue el único de los séis que no necesitó de la
amiga la palangana para liberar las tensiones de la mar. A pesar de ello, creo
que el resto también tuvieron su rato de disfrute y lo volverían a repetir sin
duda alguna.
Tras reponer fuerzas, nos
acercamos a una playa repleta de focas en las cuales si te acercabas más de la
cuenta, te podían bostezar cariñosamente enseñando los colmillos… Así que mejor
mantener una cierta distancia, que a pesar de que parecieran sacos de patatas
postrados encima de las rocas al rico calor del sol, de alguna forma habrían
conseguido subir hasta allá.
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| Vistas camino Kaikoura |
Pronto se hizo de noche y tomamos
la caravana para esta vez emprender viaje hacia la costa oeste. Tantas horas de
caravana hacían sus estragos, y lo que al principio todos íbamos sentando con
el cinturón de seguridad, acabábamos todos salvo el conductor tirados en la
cama de atrás echando cabezaditas.
Una parada a media noche para
retomar fuerzas, y ver el cielo estrellado (nunca pensé que hubiera tantas
estrellas). Este tramo de este a oeste nos llevó unas 6 horas por carreteras
solitarias, las cuales parecía que hubiesen sido puestas sólo para nuestro
paso. Posiblemente en todo ese tiempo sólo viéramos media docena de vehículos.
Pero viajar de noche y por esos sitios era realmente algo que llenaba el alma
de tranquilidad.
En cuanto llegamos a un sitio
cercano a Greymouth paramos para pasar lo que quedaba del resto de la noche.
[Continuará…]
I.Landa
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| Jurasik Park (Punakaiki) |
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| Punakaiki Walk |
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| Pancakes |
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| Punakaiki Walk II |